Día 1: Atrenizaje en París

El primer día en París se acontece largo. En cuanto llego al Hostal he de dejar las cosas y salir. Ya que es el primer día y tengo poco o más bien nada preparado decido callejear a ver dónde me llevan mis pies. Desando la avenida principal por la que he llegado en metro y pronto acabo como quien no quiere la cosa  en la plaza de la Bastilla. La plaza es un lugar simbólico de la Revolución francesa, puesto que está situada en el emplazamiento de la antigua fortaleza de la Bastilla que fue destruida entre el 14 de julio de 1789 y el 14 de julio de 1790. Si queréis saber cómo un elefante acabó convertido en un querubín..digo Genio de la Libertad, sus dejo el enlace de la wiki.

 Genio de la Libertad

En la misma plaza: La opera de la Bastilla vigila el tráfico desde 1989.

Paris Opera

Enfilo una calle ancha como podía coger cualquier otra. Aún queriéndome perder  por las calles de París me llama la atención una casa que hay al final de una calle y acabo en la Place des Vosges, que es la plaza más antigua de toda París y de Europa! Es pequeña y queda escondida..pero nada que no quiera ser encontrado aparece en las guías de París, por lo que los turistas revoloteamos entre corredores, palomas y niños jugando en el parque infantil.

Hace un día frío pero con un sol que derrite los restos de nieve que hay en la ciudad y que acaba por hacer mucho más llevadero el día.

La foto de la plaza la he hecho en 360 y como desde Google + se ven de maravilla os dejo su enlace a la foto que he colgado allí.

Place des Vosges

En una  esquina de la plaza está la casa donde habitó Víctor Hugo, y como es una enamorada de la literatura y de su obra de los Miserables, en particular, no puedo dejar de pasar la ocasión de acercar la cabeza a ver qué me clavan por la entrada. Sé que veré una casa moliente y corriente. Y también sé, que por mucho que la visite no quedaré tocada por la varita mágica de las palabras, ni se me acercaran las musas de la literatura para convertirme en una Victoria Hugo. Igualmente voy a preguntar. ¿”Cómo”? ” sí, sí,…” me dice el señor de la puerta “free!, gratis! pour la maison”. pienso, pero no digo en voz alta: “hip,hip, hurra  :)”

La casa me sorprende en un par de habitaciones y no está mal la visita. No creo que lleve más de 40 minutos hacerla y me siento satisfecha de haberla visitado.

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Una vez fuera de la casa de la Maison de Victor Hugo, sigo deambulando y vagando sin rumbo fijo por las calles de París, parándome en las tiendas y curioseando cuántos escaparates llaman mi atención. Me contengo muy mucho para no coger el metro y hacer de Turista de verdad, pero estoy cansada y sé que mi cerebro necesita descansar este primer día antes de conquistar la ciudad.

Busco algún sitio dónde comer..y sentarme a hacerlo me mata, porque una vez llenado mi estómago me viene todo el sueño que perdí entre los traqueteos del tren. Levanto mi culo y sigo deambulando pero no pasa mucho tiempo hasta que acabo en una cafetería cargándome de cafeína para pasar el día.

Al final Morfeo gana la batalla y mi cerebro entiende que lo que debo hacer es ir al hostal a deshacer un poco la maleta (estoy casi 7 días en París ), organizarme las visitas y en definitiva a descansar.

Cerca del hostal localizo un super mercado con una pequeña sección de comida preparada. Allí compro lo que será mi cena y picoteos varios para el monstruo que habita en mi y que despierta rugiendo a la hora de comer. Los que hayáis viajado conmigo sabéis de sobras que necesito desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar!!! y aunque suelo saltarme comidas mientras viajo..me pongo de muy mala leche si no como.

De vuelta al hostal bajo a la zona común a organizarme los días siguientes y consigo que se me haga la hora de la cena y posteriormente de dormir sin pegar una cabezada.

Mi compañera de habitación es francesa. Como hace frío le pregunta si ella la noche anterior no había pasado frío y me dice que “Sí”. Yo no tengo ganas de pasar otra noche sin dormir bien y está pegado mucha rasca. La calefacción está fría, con lo que acabo trepando por el armario para encenderla. Flipa un poco la compañera, pero seguro que lo agradecerá está noche!

He decidido que en las entradas que haga colgaré un máximo de 5 fotos para no recargarla. El resto las dejaré en la página de galerías de fotos ordenadas por destino. ¡Así que puedes consultarlas aquí!