Día 16: Sacher y Justin Bieber

Ayer quitaron el sol de la tarde y hoy se han olvidado de ponerlo, así que un día gris de nieve nos perseguirá durante el día. Los guantes y los gorros vienen nuevamente con nosotras.

Hemos decidido visitar lo primero las casas famosas por su estilo arquitectónico puesto que su emplazamiento se aleja del centro neurálgico de la ciudad. Empezamos el día visitando la Haus Wittgenstein: la opinión unánime es que no es nada del otro mundo!. Borradla de vuestro recorrido sin temor alguno. Seguimos con la Hunderswasser Haus, que es la más famosa y es del artista-aquitecto Hunderswasser , cuyas obras vimos en el Belvedere, y que a mi personalmente me gustaron mucho. No se puede visitar el edificio por dentro puesto que son casas particulares: un letrero en la entrada advierte que no hay nada interesante de visitar en su interior. Hay unas pequeñas galerías justo delante del edificio llenas de tiendas de suvenires, litografías del artista y alguna cafetería. El sitio es agradable de ver y tiene también el estilo arquitectónico de la casa. La verdad es que es una lástima vivir en Barcelona y tener una arquitectura tan bonita, porque hace que encuentres “pequeñas” atracciones como esta.

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Finalmente nos acercamos hasta la KunstHausWien que es un museo cuya fachada también diseñó Hunderwasser. Es un museo privado y los 22 euros que nos piden por entrar para sus pequeñas proporciones no nos parece merecer la pena.

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Salimos de alli y caminamos siguiendo el recorrido del río Danubio ¿que cómo es? pues como todos: tiene agua y barquitos turísticos.

De aquí vamos a la Pratersterns, en dónde subimos a la que hasta 1985 fue la  Noria mas alta del mundo y escenario de películas como el tercer hombre o antes del amanecer. Paseamos un poco por el parque de atracciones. Tiene un aire antiguo y es bonito de ver. Pero enseguida nuestros estómagos reclaman atención.

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Comemos en un Japo-Chino cutre, pero llenamos el buche que es lo que importa. Los postres los haremos en una panadería vienesa tipica de allí. Nos ponemos las botas ¡mmmmm chocolicioso!

Habiéndonos dado ya un caprichito cogemos el tranvía con destino a la aventura hasta llegar cerca del Rathaus. Visitamos el Votivkirche por dentro, una catedral muy del estilo frances con vidrieras que me recordaron a las de Notre Dame. Cerca se encuentra el Rathaus, que es el Ayuntamiento. !El Edificio es espectacular! En la calle opuesta se encuentra  el Burgtheater, uno de los teatros mas importantes de la cultura alemana . Aunque el tiempo sigue sin acompañar, nos acercamos al complejo del Holfburg (el Palacio Imperial). Intentamos por todos los medio entrar en la Biblioteca Nacional ya que el edificio se muestra muy imponente. Pero es sábado y .. Santo, así que parece que no han abierto esta tarde.

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Desviamos los planes para ver si podemos visitar el Albertina pero tampoco tenemos suerte ya que cierra en muy pocos minutos. El Sissi Museum también ha cerrado (16h).

Parece que ya no es hora para la cultura, así que la mejor opción que nos parece es la de acercarnos al Hotel Sacher a por algo de merendar. Cuando llegamos las fan de Justin Bieber (que se encuentra allí alojado)  nos lo han impedido…..el Café Mozart de los bajos del hotel esta a reventar. Sabemos que existe otra cafetería que esta en disputa por la invención de la famosa Tarta Sacher, pero no nos queda en la ruta y necesitamos otro respiro. Acabamos en el café Tivolivof comiendo una deliciosa tarta Sacher.

Acabado el break recorremos la calle principal comercial Kärnstner-Strasse, pero la realidad nos aplasta: no podemos más y acabamos el día en el bar del Hostal tomando un refrigerio.