Día 28: “¡Arriba en el cielo! ¡Es un ave! ¡Es un avión! ¡Es..!”

Hoy toca moverse otra vez. Tallín se ha despertado llorando por nuestra marcha. Nieva bastante a primera hora de la mañana y el día es de un gris triste., pero poco nos importa.

Pasamos la mañana haciendo la maleta y tomando algo calentito en un centro comercial. Nuestro avión…

¿Avión?

Sí…¡este trayecto lo hacemos en avión!..es el único que hacemos así, y además no por qué no podamos hacerlo por otros medios, sino porque simplemente el camino de subida hasta Laponia era suficientemente largo como para pensárselo y , además, económicamente salía mucho mejor coger un vuelo desde Estonia que hacerlo de otra manera.

Si alguien quiere hacer el recorrido desde Estonia hasta Laponia la manera de hacerlo es: coger un ferry para realizar los 70 Km que separan la capital de estonia de la de Finlandia. En Helsinki, coger un tren hasta Rovaniemi y de allí enlazar con un autobús para el destino escogido.

Nosotras hemos escogido Inari como destino. La razón no es otra que la recomendación de un amigo de una amiga que hace años que tiene Finlandia como su casa. Le pregunté qué hacer en Finlandia y me dijo que sin dudarlo tenía que escoger Inari para relajación y contemplar la Aurora.

Estamos en Abril y técnicamente ya no es tiempo de cazar la Aurora Boreal (la temporada fuerte es hasta marzo), aún así cuanto más al norte estés y más frío haga hay más posibilidades de verla. Así que estos días de frío gran parte de nuestros pensamientos ha sido  muy positivo al respecto :).  En el hotel me han avanzado que la actividad solar es buena estos días, cosa que propicia la aparición de la Aurora Boreal. Pero esto es como una pequeña lotería y aunque tenemos ilusión de verla, sabemos que la naturaleza es caprichosa al respecto.

Nuestro avión sale al mediodía y el aeropuerto de Tallín está a solo 15 minutos a golpe de Taxi. El aeropuerto es pequeño, pero nos sorprende que una vez facturas encuentras una cantidad aceptable de tiendas y cafeterías, todas muy modernas y con estilo.

La ruta que tenemos es Tallín-Helsinki-Ivalo. Ivalo es el aeropuerto más cercano a la zona de Inari. El primer trayecto lo hacemos en un suspiro, casi no nos enteramos.

En el avión, con destino Ivalo, nuestro compañero de asiento nos comenta que vamos al destino perfecto en el momento perfecto. ¡Ojala sea así! le digo que las intenciones son bien pocas respecto a las actividades deportivas, y que nuestra máximo deseo es relajarnos y intentar cazar una aurora boreal.  Nos dice que allí la densidad de población es 0.2 habitantes por Kilómetro cuadrado, y  que disfrutemos de ello para relajarnos.

A la llegada nos espera un mini autobús del hotel que junto a una pareja de japoneses con su niño, nos trasladan al hotel. La media naranja femenina de la pareja estudió en España, Salamanca, hace más de 10 años y nos explica que viven en Alemania de forma regular. Todo ello nos lo explica en un español más que correcto.

Cuando llegamos al hotel aún es de día. Ya nos han avisado que las noches son muy cortas (aproximadamente de 23h a 4 am). Así que aún habiendo tenido un día largo con dos vuelos por en medio. Llegamos a tiempo para ver la puesta del sol desde la magnifica habitación panorámica de nuestra habitación, tomar algo en el bar del hotel a la lumbre de una moderna chimenea y hacer guardia para ver si esta noche, hay suerte, y cazamos algo.

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