Día 4: pensando en The Walking Dead

Hoy es lunes, hoy es lunes, hoy es lunes.

El día parece haberse levantado claro. Como tenía pendiente la visita a Notre Dame y es un “must see”, he decidido hacerlo lo primero de lo primero. No os lo vais a creer, pero esta mañana seguía pensando que hoy era domingo y por tanto vería..bueno… oiría los cantos gregorianos que he leído que cantaban los domingos en misa.

Así que después del desayuno bienvenue a Nuestra Dama. A la entrada hay una pequeña carpa conmemorando los 850 años de la catedral. Un pasillo con preguntas del estilo “¿por qué hemos sido creados?”y “¿de dónde venimos?” conducen hasta un pequeño andamio de madera. La idea es que el visitante reflexione sobre todas estas preguntas mientras se acerca a la catedral, para que se vaya preparando para lo que va a ver.
Todo esto me lo explica una anciana “amiga” de la catedral que está por allí pululeando (¿esto lo escrito bien?) en busca de alguien con quién hablar y que le sepa escuchar. Me explica, además, que esa fue la 5 catedral construida en todo el mundo, siguiendo el estilo gótico, las 4 restantes están todas a las afueras de París, marcando el antiguo reinado del Rey.

Después de agradecerle toda la información que me ha dado, sigo mi camino hasta entrar a la catedral, y guaaauuuu! es muy bonita. En ese momento están haciendo misa pero los visitantes somos todos muy respetuosos y no hacemos ninguna foto con flash, ni nos metemos en el terreno dónde hacen el oficio. No pude visitarla la otra vez que estuve, puesto que estaba en proceso de restauración, y por ello, tenía muchas ganas de verla. La visito con calma. Es pronto y somos pocos los visitantes que pululamos (es que me encanta esta palabra, pero sigo sin saber si la he escrito bien) por allí. He leído que si se quiere entrar a la torre o la cripta, hay que estar al principio de abrir puertas, porque las colas son tan monumentales que si no ya no merece la pena esperar. Así que localizo enseguida la puertecita de la torre. Apenas una docena de turistas están haciendo cola, puesto que aún quedan 30 minutos para que abran las puertas. Y menos mal que he ido! porque no han pasado ni 10 minutos que empiezan a venir grupos en masa. ufff.

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Entro en el primer grupo que dejan pasar. Las escaleras de caracol llevan a un primer rellano donde compramos el ticket (8,50 €), para luego continuar subiendo…ufff… casi no puedo subir por esas escaleritas tan chiquititas (¿os he dicho que cargo con el ordenador?). Pero al final llegamos a un primer nivel en el que pueden ya verse algunas de las gárgolas que ¿Disney? hizo famosas. Un segundo tramo de escaleras lleva a un nivel mucho más alto. De hecho creo que es la terraza más alta posible. Este último tramo me ha costado también lo mío (sí, sí..un ordenador a la espalda más los bártulos de turistas… Sí, Xi el gorrito rosa incluido :)). Dejan estar arriba 5 minutos, quizás entre todos, conseguimos extenderlo un poco más.

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Nuevamente unas escaleras de caracol conducen hasta abajo. Como todos bajamos mucho más rápidos pero dando las medio-vueltas que la escalera nos ordena, yo tengo la sensación de estar un poco mareada. La niña de detrás va contando los escalones de bajada. Según ella son unos 650 escalones, pero por detrás oigo a la madre diciendo que no los estaba contando bien. Así que no le hagamos mucho caso. Seguro que en en su país el gobierno también la ha ca**ado con la educación como en España y la reforma de la reforma reformada, hace que no se aprenda a contar hasta bien entrados los 18.

Al salir hago un break para un café. Creo que la visita a la cripta la dejaré para otra ocasión. No me apetece mucho dedicar mi tiempo a hacer más colas de las necesarias y ¡algo tendré que dejar para otro viaje!.

La idea que inicialmente tenía para hoy era ir al Sagrado Corazón y el cementerio de Montmatre que queda cerca. Quiero aprovechar el día que hace, así que decido marchar hacía allí en cuanto consigo levantar el culo (que no es poco!).

Desde la parada de metro tardo en orientarme un poco. Al final el instinto me dice que si hay una cuesta hacía arriba, habrá que subirla. Es un camino tedioso y pesado (¿os he dicho que llevo un….?).

Después de unas cuantas escaleras hacia arriba y de subir calles empinadas, aparezco por detrás del Sagrado Corazón. Así, sin avisar! ¡como el mejor de los enemigos!

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El día se ha puesto feucho, pero aspiro a que aguante el tiempo suficiente para hacer todas mis visitas del día. Visito la Basílica por dentro. Después de venir de Notre Dame, no me parece gran cosa y el mirador de la cúpula ya no tiene tampoco nada especial. Decido bajar las escaleras, aunque esta vez por la parte delantera, para hacer algunas fotos , pero ha empezado a llover y hacer un viento fuerte. Todo el mudo se ha recogido dentro de la Basílica y allí no cabe ni una aguja. Decido hacer uso del equipaje contra la lluvia, que voy cargando todo el día y empiezo a bajar con la esperanza de que al llegar abajo haya parado o si menos, amainado un poco.

Una vez he descendido hasta la base del monte, me dirijo hacia la derecha para visitar el cementerio de Montmatre. Esto si que lo recuerdo de la la otra vez que lo visité, pero me daré un garbeo por allí. Me ha costado un caminito llegar, pero lo he hecho. La puerta por la que entro está precisamente en la Avenue du Rachel :). Una vez allí me pierdo por sus calles. Cuando digo “me pierdo”,  no me refiero al sentido más romántico y literario del término, sino al sentido estricto y literal que quiere otorgar la Real Academia de la Lengua Española, RAE para los amigos.

->perder. (Del lat. perdere). 1. tr. Dicho de una persona: Dejar de tener, o no hallar, aquello que poseía, sea por culpa o descuido del poseedor, sea por contingencia o desgracia. 2. tr. Desperdiciar, disipar o malgastar algo. 3. tr. No conseguir lo que se espera, desea o ama. 4. tr. Ocasionar un daño a las cosas, desmejorándolas o desluciéndolas. 5. tr. Ocasionar a alguien ruina o daño en la honra o en la hacienda. 6. tr. No obtener lo que se disputa en un juego, una batalla, una oposición, un pleito, etc. U. t. c. intr. 7. tr. Dicho de un recipiente: Dejar salir poco a poco su contenido. Esta rueda pierde aire. 8. tr. Padecer un daño, ruina o disminución en lo material, inmaterial o espiritual. Perder una batalla. 9. tr. Decaer del concepto, crédito o estimación en que se estaba. U. t. c. intr. 10. tr. Faltar a una obligación o hacer algo en contrario. Perder el respeto, la cortesía. 11. intr. Dicho de una tela: Desteñirse, bajar de color cuando se lava. 12. intr. Empeorar de aspecto o de salud. 13. prnl. Dicho de una persona: Errar el camino o rumbo que llevaba. 14. prnl. No hallar camino ni salida. Perderse en un bosque, en un laberinto. 15. prnl. No hallar modo de salir de una dificultad. 16. prnl. Conturbarse o arrebatarse sumamente por un accidente, sobresalto o pasión, de modo que no pueda darse razón de sí. 17. prnl. Entregarse ciegamente a los vicios. 18. prnl. Borrarse el tema o ilación en un discurso. 19. prnl. No percibirse algo por el sentido que a ello concierne, especialmente el oído y la vista. 20. prnl. No aprovecharse algo que podía y debía ser útil, o aplicarse mal para otro fin. U. t. c. tr. 21. prnl. naufragar (|| irse a pique). 22. prnl. Ponerse a riesgo de perder la vida o sufrir otro grave daño. 23. prnl. Amar mucho o con ciega pasión a alguien o algo. 24. prnl. Dicho de aquello que se apreciaba o se ejercitaba: Dejar de tener uso o estimación. 25. prnl. Padecer un daño o ruina espiritual o corporal. 26. prnl. Dicho de una mujer: Quedar sin honra. 27. prnl. Dicho de las aguas corrientes: Ocultarse o filtrarse debajo de tierra o entre peñas o hierbas.¶ MORF. conjug. c. entender. no habérsele perdido nada a alguien en algún lugar. 1. loc. verb. U. para justificar su ausencia o reprocharle su presencia. no se perderá. 1. expr. U. para explicar que alguien es inteligente y no se descuida en lo que es de utilidad y provecho. saber ~. 1. loc. verb. tener buen perder. tener buen ~ quien ha tenido alguna pérdida en el juego, en trances aleatorios, etc. 1. loc. verb. Mostrarse ecuánime. tener mal ~ quien ha tenido alguna pérdida en el juego, en trances aleatorios, etc. 1. loc. verb. Mostrarse molesto.

(os la he marcado porque soy muy buena persona, digáis lo que digáis)

Mientras camino entre tumbas, de las que por cierto no colgaré fotos, empieza a llover otra vez. Así que como no hay nadie con quien hablar, busco la salida. Mientras camino por los pasillos embarrados, no paran de venirme imágenes de la serie Walking Dead… Así que el final , se me hace un poco espeluznante la situación por lo que me  pregunto varias veces el por qué he venido hasta aquí.
Salgo (por fin!)  del laberíntico cementerio por el mismo sitio que he entrado, y localizo un buen sitio para comer y descansar un rato.

Mientras comía, se me ha ocurrido localizar un Fnac para comprar un cable y poder cargar la cámara. En el albergue están cortos de enchufes y si lo tuviera, podría cargarla con el ordenador mismo, como hago con el resto de electrónica. Localizo en el móvil un par de Fnac en París y los marco con un interesante cuadrado negro en el mapa. Decido ir a Odeón porque es el que me parece que tiene una mejor combinación para luego regresar al hostal.
En Odeón lo busco y lo busco. Y no lo encuentro. El interesante cuadrado negro del mapa ha dejado de parecerme cuco.. por que para qué no me he apuntado la dirección?… ¡seré lerda!  con un MBA y dos licenciaturas… pero también lerda, de toda la vida.

Así que aprovecho que estoy por la zona y veo por fuera el Partenon (lo recuerdo de la otra visita que hice,  y no tengo más ganas de ver más tumbas) y los Jardines del Palacio de Luxemburgo.

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Con tanta caminata perdida estoy cansada así que me voy al hostal a tomar algo caliente y descansar para el día de mañana. Toca salir un poco del centro de París: Versalles!

Luego cuelgo las fotos, que me he dejado la cámara en la habitación y estoy en un 4º piso..(¡llamadme gandula!). pero para cuando estén las podéis consultar aquí.