En estado de shock

Cuando hoy estaba a punto de salir de casa han traído el correo. Esperaba , con muchísima ilusión, un sobre que estaba en camino. Nuestra amiga Kim de Seúl, a quien conocimos en nuestra excursión al Gobi en Mongolia, nos advirtió que nos llegaría un regalo de su parte. Yo creo que no tenía tanta ilusión por un regalo sorpresa desde hacía muchos años… tantos, que hablaríamos ya de “décadas”. Cuando me advirtió que el paquete iba en camino, le dije que iba a ser mi Santa Claus particular.

Y este año debo haberme portado bien, porque la espera bien ha merecido la pena.

Dentro del sobre en el que iban pulcramente escritos nuestros nombres, iban dos cuadernillo. Fácil de adivinar: uno era para M y el otro, para mí. Lo hemos abierto juntas porque ninguna quería privar a la otra de la ilusión del descubrimiento.

¡Ostras! recorcholis y  rábanos fritos!

Al abrirlo, hemos quedado, ambas, en estado de absoluto ensimismamiento y rotundamente sin palabras. Lo que ocultaba el sobre eran dos álbumes de fotos de nuestro viaje conjunto. Yo creo que mi mandíbula no se había abierto nunca tanto. Casi seguro que he roto el guiness de los sorprendidos más sorprendidos.

Yo quería mirarlo con detenimiento junto con M, pero llegaba tarde a mi cita, así que me lo he llevado conmigo, para mirarlo durante el trayecto.

Ha sido genial rememorar por momentos las vivencias y experiencias vividas, no he parado de sonreír insanamente durante todo el recorrido en metro.  Las fotos estaban comentadas, e incluso, Kim había tenido la paciencia de incluir comentarios escritos en este blog, con lo que me indicaba que había sido capaz de entender lo que los plug ins de traducción, que hay al inicio de la página, daban por bueno.

Me falta tiempo para teclearle un mensaje de mil gracias en nombre mío y en el de M. Dennis parece haber recibido otro álbum este mismo día, y lo que no quedaba claro es si Shima también lo habría recibido.

Le prometí una visita a Seúl, y ! vaya si lo haré! Ni que sea para que me cante el Gangman style que nunca conseguimos hacer que nos cantaran.

Kim, desde España, un abrazo de esos tan fuertes, ¡que hasta duelen!

Creo que este regalo bien merece, que por primera vez, veáis alguna foto más personal, Aquí está el álbum.