Reencuentro con mi “yo” del pasado

Trasteando en mi calendario buscando fechas para un próximo viaje a Madrid, me he encontrado con una nota de mi yo del pasado que decía lo siguiente: “Raquel, ¿ya te has ido?”

No recuerdo cuánto tiempo hace que me escribí a mi misma. Seguramente hace mucho más de un año. Es raro reconocer que seguramente me escribí esa nota bajo la circunstancia de que, la desconfiada Yo del Pasado no veía muy claro que fuera capaz de dejar el trabajo y emprender una nueva aventura en algún otro lugar.

"DISNEY'S A CHRISTMAS CAROL"

Más allá de la mera anécdota de poder decir que mi yo del pasado me ha enviado un mensaje, lo importante es saber que cuando estableces un objetivo por pequeño que sea, es necesario, marcarse unos indicadores o recordatorios de lo que pretendes conseguir. Existe una palabra en inglés que resulta perfectamente perfecta para describirlo “accountability”, que no es otra cosa que rendir cuentas sobre tus acciones.

En mi caso, un factor que creo que ha sido importante, y que me ha ayudado a no olvidar que mi decisión existía y que era firme, ha sido llevar el recuento de los días que me faltaban de trabajo.  Hablo de recordar que “existía” porque hay cosas que te guardas para ti misma durante mucho tiempo, hasta que un día decides gritarlo en voz alta. En ese impass de tiempo en el que a la única persona a la que rindes cuentas es a ti misma, hay muchas posibilidades de abandonar tu objetivo, total no hay ni Dios que se entere si lo dejas, solo tú misma.

El recordatorio que hoy he descubierto me ha hecho sonreírme de satisfacción, puesto que sí estoy a punto de alcanzar el objetivo marcado y en la fecha prevista.

En mi pantalla principal de móvil el contador de la aplicación “days left” marca desde hace ya muchos días esa cuenta final que popularizó Europe en mis años de adolescencia. Ahora ya sólo quedan 11 días pero hubo un tiempo en el que  cifras cercanas a los 5oo me daba los “buenos días” cada mañana.