Archivo de etiquetas paratren

Día 103: Hakuna matata.

No ha parado de llover en toda la mañana. Las lluvias torrenciales han hecho aparición justo después de desayunar y se han alargado hasta después de la hora de comer. Hemos hecho el chek out lo más tarde posible, a las 12, así que después…

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Día 91: Tren de Chengdu a Kunming.

Hoy dejamos Chengdu, pero no pasará hasta las 13h. Así que tenemos todo el tiempo del mundo para arreglarnos y hacer la maleta antes de bajar a desayunar. Los desayunos del hostal son tremendos y nos dejan bien alimentadas hasta bien entrado el día. Mientras…

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Día 80: Primer recorrido en tren…en China.

Parece que fue ayer, pero hoy cumplimos los 80 días que tardó Phileas Fogg en completar su vuelta al mundo. Nosotras no hemos llegado ni mucho menos tan lejos, pero tampoco podemos quejarnos del recorrido que hemos hecho. Hace tantos días que no cogemos un…

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Día 50: Cambio de billetes de tren

Nuevamente nos ha despertado el sol. Habíamos estado pensado en hacer una excursión de un día  a Bogolyubovo, pero finalmente la pereza nos puede y decidimos quedarnos en la ciudad, porque aunque ya la damos por vista, queremos explorar un poco más a pie. Ayer,…

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Día 32: Rovaniemi

Hoy cogemos un autobús hacia Rovaniemi, la capital de Laponia. Cuando nos levantamos está nevando. Desayunamos por última vez en el restaurante con vistas al lago helado. Desde hace 4 días, el deshielo lo hemos ido notando. Lo que primero era un arroyo de agua…

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Dia 0: from Barcelona to Paris

Hoy no suena el despertador. Llevo horas despierta pensando en lo que me espera. Tooshy, mi gata, ajena a lo que va a pasar, se despereza a mi lado y reclama su dosis matutina de comida. Aunque en la cama se está calentita y no hay prisa por levantarse, Coco, el otro gato, ha oído ruido. De hecho, si levanto la cabeza del cojín puedo alcanzar a ver su silueta desdibujada en la oscuridad de mi dormitorio. Él también espera su parte.
Con semejante presión, decido no hacerme más de rogar y levantarme. Los dos gatos corren delante de mi hacía la cocina, como si eso fuera a acelerar mi paso. Mientras la máquina de café se pone en funcionamiento, sacio su gula animal y empiezo a prepararme el desayuno. Como si significara algo, hoy acabo la última rebanada de mi pan de desayuno y me tomo un desayuno que me sabe mejor que nunca.
La rutina diaria en los últimos días es mirar si ha salido la resolución de la beca que he solicitado. Sería fabuloso que hoy fuera el día, pero no, no hay noticias.
El tren sale cerca de las ocho de la noche de la Estación de Francia. Me queda mucho día por delante y lo maldigo. Prefiero levantarme y salir directa a la estación o aeropuerto, ni que sea para viajar aquí a la esquina. Las últimas horas de cualquier viaje son inservibles para mi y por tanto prefiero dormirlas.

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